Gato Angora: carácter, fotos, diferencias y tamaños

Gato Angora

El gato angora es un bello gato exuberante de aspecto que pertenece a una de las razas de gatos de pelo largo más antiguas.

El angora turco, como también es conocido, tiene una esperanza de vida de 12 años en adelante y son gatos que, pese a su aspecto voluminoso en cuanto al pelaje, vienen a pesar entre 2,5 y 4 kg de peso. La gata angora turca puede tener entre 4 y 5 gatitos de angora por camada.

Raza de gatos angora

En la raza de gatos angora prima el angora turco blanco con ojos amarillos, azules, cobre, verdes o en dos colores. No obstante, se admitieron colores tradicionales sólidos, el carey gris plateado, el atigrado o en dos colores. En esta raza, no se admiten las puntas coloreadas o colourpoint.

Historia del gato angora

El nombre del gato angora proviene de la antigua ciudad de Angora, nombre antiguo que se le daba a la actual capital de Turquía –Ankara-, y de ello que también sea conocido como el gato angora turco o gato turco. Respecto a su origen, comparte con el gato persa la idea de que sus orígenes se remontan al gato manul, un felino de pelo largo que fue domesticado por tártaros y chinos.

En todo caso, la hipótesis más cercana a lo que pudo ser la realidad, es que estos gatos son fruto de una mutación genética espontánea y fueron llevados a Italia y a Francia posteriormente allá por el siglo XVII, siendo un gato muy llamativo del que los naturalistas de la época gustaron en hablar.

En principio, se admitieron todos los colores, pero al tiempo solo se permitió el angora blanco. Su popularidad inicial se apagó, ya que los focos se centraron en el gato persa. Para preservar la raza, se realizó un programa de reproducción selectiva en el zoo de Ankara, con el beneplácito del gobierno de Turquía.

La raza volvió a tomar auge en el siglo XX, ya que en los años 60 algunos gatos angora se llevaron a EE.UU, tras lo cual se reconoció la raza pero solo admitiendo el color blanco (1970), aunque posteriormente se aceptaron las variedades coloreadas (1978).

Características del gato angora

La historia del gato angora ha sido, como hemos comentado anteriormente, la historía de las discusiones en torno a los colores de estos gatos: hay algunos clubes que decidieron dejar de criar la raza cuando se admitieron más colores en su capa, en contra de quienes lo admitieron con la salvedad de los angoras con colores similares al siamés.

En todo caso, el gato de angora se caracteriza por tener un perfil recto, con una cabeza de tamaño pequeña a mediana, con una nariz media algo apuntada y muy rosada; y unos ojos grandes y almendrados. Las orejas son grandes y abiertas en la base, con bastante pelo que tapan el conducto auditivo.

El cuerpo del gato angora posee una musculatura sólida a pesar de ser un gato de tamaño mediano. La cola es larga y las patas son también largas y esbeltas, con unos pies pequeños, redondos y muy peludos en la zona de las almohadillas.

El pelo es fino, tupido, suave y de tamaño semilargo, el cual no se desarrolla por completo hasta que el gato no alcanza los dos años de edad. Es habitual que el pelo se ondule en la zona del estómago.

Carácter del gato angora

Los gatos angora son animales dóciles, vitales, juguetones, vigorosos e inteligentes. Es un gato cariñoso, pero busca su independencia, por lo que le conviene a posibles dueños que no busquen un gato caprichoso y/o escesivamente dependiente. Es un gato sociable que transmite un encanto que resulta irresistible.

La impresión general del angora turco es que es un gato de movimientos gráciles y fluidos, que le dan esa elegancia al pasear. Les agrada llamar la atención si hay audiencia en casa y es un gato al que le gusta dar la bienvenida a las personas que acuden de visita a su hogar.

Su inteligencia la demuestran en el juego, ya que son gatos tremendamente juguetones que suelen aprender trucos del tipo de devolver juguetes que se les hayan lanzado.

Consejos y cuidados del gato angora

Como ocurre con otras razas de pelo largo, la capa del angora requiere un cierto cuidado respecto al cepillado para evitar que se le formen nudos, siendo la periodicidad para peinarlo de una o dos veces a la semana. En caso de que se le formen nudos, muchas veces resultarán en la capa más externa y simplemente quitándolo suavemente con la mano, el propio mechón saldrá por sí mismo. Eso sí, si no se le da un cuidado periódico, estos nudos se enmarañarán de tal forma que haya que terminar cortándolos.

Hay que tener especial cuidado con la formación de bolas de pelo intestinales en la época de la primavera, ya que es cuando el gato angora pierde el pelo del invierno.

Es conveniente también bañarlo de vez en cuando, secándolo bien. Tanto el baño y el secado como el cepillado debe hacerse desde que el gato sea pequeño, para que se acostumbre a ello.

Problemas o enfermedades conocidas

Los gatos angoras no suelen tener demasiados problemas o enfermedades, pero sí podemos destacar la desviación de uno de los huesos de la cola que puede producir que la misma se halle torcida, a veces con una desviación de hasta 90 grados. Suele ocurrirles en la zona de la punta de la cola de manera habitual, aunque se ha detectado esta anomalía en cualquier zona de la misma.

Otro de los problemas, comunes a los gatos de capa blanca es el de la sordera, la cual se puede producir en gatos con ambos ojos azules o bien en gatos con ojos bicolores, concretamente en el oído próximo al ojo azul. Este problema es genético y no tiene cura, de modo que lo conveniente es que los gatos con este problema no se reproduzcan para que no transmitan la enfermedad al gatito angora.

Fotos de Gatos Angora



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